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La demodicosis canina PDF Imprimir E-mail
Salud - Perros
Escrito por J.E. Zaldívar, veterinario   

Se podría pensar que los perros que la padecen han sido poseídos por el demonio, pero todo tiene su por qué. En el último año, han sido varios los cachorros que han acudido a nuestra clínica con lesiones cutáneas que en épocas anteriores veíamos muy de vez en cuando, y que tras las pruebas laboratoriales pertinentes hemos diagnosticado como “Demodicosis canina”.

La Demodicosis canina es una enfermedad de la piel que aparece por la multiplicación excesiva en los folículos pilosos y las glándulas sebáceas de un ácaro comensal y específico de la piel perteneciente a la familia de los Demodex canis.

Esta enfermedad aparece como consecuencia de una inmunodeficiencia, sin duda hereditaria en el perro joven de menos de 2 años, y adquirida en el adulto y en el perro viejo, como consecuencia de la evolución de una enfermedad subyacente (corticoterapia excesiva, síndrome de Cushing, diabetes mellitus, tumores...). Su importancia se debe a la gravedad clínica de ciertas formas, y a las consecuencias zootécnicas graves que suponen para los criaderos en los que se diagnostica, ya que los reproductores que dan lugar al nacimiento de cachorros con sarna demodécica, así como sus descendientes, no deberían criar. La demodicosis es así una enfermedad de la crianza.

Estos ácaros se nutren esencialmente de sebo contribuyendo a aumentar su producción y la de escamas. No son por tanto hematófagos exclusivos. Las hembras del “bichito” se reproducen, ponen sus huevos y luego mueren. De los huevos, saldrán las larvas que subirán a la superficie de la piel trasportadas por el sebo, e infestarán nuevos folículos pilosos.

Alrededor del 50% de los perros adultos son portadores sanos del parásito. La única forma de transmisión de la enfermedad es por contacto de la perra con sus cachorros durante el periodo neonatal (acicalamiento, amamantar), y especialmente en los primeros tres días tras el nacimiento. No existe ninguna otra forma de contagio. La enfermedad, adquirida en ese momento, se desarrollará algún tiempo después.

Todos sabemos que desde algún tiempo ha surgido en nuestro país un negocio floreciente y sumamente lucrativo, el de la importación y venta de cachorros de los países del este de Europa

Pero la triste realidad es que muchos cachorros venidos de fuera de nuestras fronteras, sobre todo de los países del Este de Europa, van a perpetuar el problema en el momento en que sus propietarios los pongan a criar, ya que esta enfermedad tiene un importante componente genético.

"A la izquierda, explicación de por qué creo que la descripción de esta enfermedad tiene cabida en el maltrato animal."

Vamos a ver en qué consiste, cómo detectarla, y cómo ayudar a nuestros perros y evitar, en los posible que siga difundiéndose por España. Primer consejo: NO COMPRÉIS CACHORROS DE PAÍSES DEL ESTE. De esa forma reduciréis la importación masiva como “mercancía”, y protegeremos a nuestros perros.

La enfermedad se presenta de dos formas: localizada y generalizada

La localizada se manifiesta por algunas depilaciones más o menos circunscritas (menos de cinco), eritematosas y escamosas. Se distribuyen preferentemente por la cara (alrededor de los párpados, y de los labios), las extremidades y más raramente en el tronco. Generalmente no suele haber prurito (picor). En ocasiones las lesiones desaparecen de forma espontánea algunas semanas después, pero el no tratarlas puede llegar a provocar su evolución hacía la forma generalizada, que como veréis puede provocar la muerte del perro.

Existe otra presentación que se conoce como pododemodicosis, que son formas localizadas generalmente graves, y que suelen afectar a varias patas.

Pueden afectar a la zona que rodea las uñas, dando lugar a eritema, picor y dolor. En otras ocasiones afectará a los espacios interdigitales y zonas plantares, y también existe una presentación ulceronecrótica de los dedos que aparecerá cuando existan infecciones bacterianas profundas.

Hablaremos de demodicosis generalizada si las lesiones afectan al menos a cinco zonas corporales distintas, una región corporal completa, y a dos extremidades podales o más.

Veremos lesiones eritematosas, escamosas, y débilmente pruriginosas, que afectarán al cuello, al tronco, a los miembros. En otras ocasiones lo único que se observa es una gran cantidad de caspa, o bien la aparición de costras gruesas en placas muy dolorosas que acabarán ulcerándose. Podremos ver también zonas con falta de pelo con cientos de comedones especialmente en las zonas desprovistas de pelo como axilas o vientre. En algunos casos es muy frecuente la presencia de infecciones secundarias que van a agravar el cuadro clínico, y van a producir un intenso picor.

"La  transmisión  es por contacto de la perra con sus cachorros durante el periodo neonatal (acicalamiento, amamantar), y especialmente en los primeros tres días tras el nacimiento".

En la forma generalizada el estado general del perro puede estar gravemente afectado, con fiebre muy alta (40-41º C), anorexia, apatía, deshidratación, y alteraciones hidroelectrolíticas, pudiendo llegar a presentarse alteraciones renales e incluso septicemia. El diagnóstico de la demodicosis se realizará por examen microscópico de los raspados cutáneos de las lesiones, o de pelos escogidos de las zonas afectadas que permitirá la visualización de los demodex en sus diferentes fases de desarrollo

En caso de dudas, se podrá realizar un estudio histopatológico de biopsias cutáneas, aunque no suele ser necesario. En la actualidad, el pronóstico de la enfermedad ha mejorado considerablemente gracias a la aparición de moléculas de acción sistémica eficaces contra los demodex.

El tratamiento será largo, costoso, y precisa de una excelente comunicación y el veterinario.

Dependerá de la forma de presentación, de la extensión y localización de las lesiones, y de si hay o no infecciones secundarias tanto por bacterias como por levaduras (malassezia)

Serán muy útiles los champús antisépticos y diversos principios activos como el amitraz diluido adecuadamente en agua templada, la milbemicina oxima, la ivermectina, y la moxidectina.


El contenido de esta sección sobre la salud de los animales de compañía debe entenderse como meramente informativo, y en concepto de consejos de previsión. Aunque realizado por profesionales, en ningún caso debe utilizarse como pauta de diagnóstico o medicación por parte del propietario: LA ÚNICA Y ÚLTIMA PALABRA LA TIENE TU VETERINARIO.